¿Se puede despedir a un trabajador con contrato indefinido?
La verdad es que sí, puedes despedir a un trabajador con contrato indefinido, pero no de cualquier forma.
El despido de un trabajador con contrato indefinido es una acción regulada por el Estatuto de los Trabajadores, el convenio colectivo aplicable y por las leyes procesales.
Con esta rígida regulación se busca equilibrar los derechos del trabajador con las necesidades de las empresas.
A pesar de la seguridad laboral que implica un contrato indefinido, existen circunstancias bajo las cuales un empleado puede ser despedido.
A partir de aquí, vas a encontrar una guía detallada sobre cómo proceder a la hora de despedir a un trabajador con contrato indefinido, los costes asociados a dicho despido y las normativas aplicables.
Índice de contenidos
¿Cómo despedir a un trabajador con contrato indefinido?
El despido de un trabajador indefinido puede ser objetivo o disciplinario. El objetivo exige preaviso y veinte días de indemnización por año. El disciplinario requiere justificación grave y audiencia previa, sin indemnización. Siempre debe notificarse por escrito para evitar la nulidad.
Existen diversas causas por las que se puede despedir a un trabajador con contrato indefinido (los antes llamados “fijos”), pero siempre siguiendo el trámite legal establecido y abonando la indemnización correspondiente -en caso de que proceda-.
Y por supuesto, sin vulnerar los derechos fundamentales del trabajador, porque de lo contrario, la empresa podría verse obligada a su readmisión -en el supuesto de que el despido se calificara como nulo-.
Veamos las claves para poder despedir a un empleado con este tipo de contrato de forma adecuada, correcta y profesional.
Despido de un trabajador indefinido por causas objetivas
Las causas objetivas para el despido de un trabajador indefinido, tal como define el SEPE, pueden incluir razones económicas, técnicas, organizativas o de producción (todas ellas pertenecientes a la fórmula del despido objetivo).
La legislación exige que la empresa demuestre la existencia de estas causas y siga un procedimiento específico, que se caracteriza por:
- Notificación por escrito: el trabajador debe recibir una comunicación detallada de las causas del despido y la fecha de efectos de su cese.
- Indemnización: se debe pagar una indemnización de 20 días de salario por año trabajado, con un límite de 12 mensualidades.
- Preaviso: se requieren 15 días de preaviso antes de la efectividad del despido.
Ejemplo: una empresa de tecnología atraviesa dificultades económicas debido a la pérdida de varios contratos de clientes. Para reducir costes, decide reestructurar su departamento de desarrollo, lo que implica el despido de algunos empleados con contrato indefinido. La empresa le da un preaviso al trabajador y le proporciona la notificación del despido por escrito, explicando las causas económicas y detallando la indemnización correspondiente.
Despido de un trabajador indefinido por causas disciplinarias
El despido disciplinario se produce cuando el empleado ha cometido una vulneración grave y culpable de sus obligaciones contractuales.
Muestras de ello son el incumplimiento reiterado y sin justificación del horario de trabajo, ofensas verbales o físicas, y la transgresión de la buena fe contractual, entre otros motivos.
Este tipo de despido no requiere indemnización ni un preaviso "oficial", pero debe ser debidamente justificado y comunicado al trabajador. Además, también es necesario darle la oportunidad de defenderse (antes del cese) mediante una audiencia previa, conforme a lo que confirmó el Tribunal Supremo en una sentencia de noviembre de 2024.
Ejemplo: un empleado de una empresa de logística es sorprendido en repetidas ocasiones robando productos del inventario. Tras una investigación, se le cita para una audiencia previa y, después, le comunica su despido disciplinario por escrito, citando las pruebas de su conducta y el abuso de la confianza establecida bajo el contrato laboral.
Despido de un trabajador fijo en un despido colectivo
Un despido colectivo (ERE) se da cuando una empresa necesita despedir a un número significativo de empleados por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción. Por tanto, el despido colectivo se enmarca dentro de los despidos objetivos, no disciplinarios.
Este proceso está sujeto a regulaciones estrictas, como la obligación de consultar conlos representantes de los trabajadores (concepto cuyas normas detalla aquí el Gobierno de España) y de obtener la aprobación de la autoridad laboral.
Ejemplo: una cadena de tiendas de ropa decide cerrar varios de sus establecimientos debido a la disminución persistente de ventas. Los trabajadores de las tiendas afectadas, incluidos aquellos con contratos indefinidos, son despedidos en el marco de un despido colectivo tras un proceso de consulta con sus representantes.
Despido improcedente de un trabajador con contrato indefinido
Puede que la empresa quiera despedir a un trabajador indefinido por diferentes motivos, pero que no puede demostrar ninguna causa objetiva o disciplinaria para el despido.
La "vía más rápida" para despedir a un empleado sin razón legal alguna es abonar la indemnización máxima reconociendo el despido como improcedente. Esta es de 33 días por año trabajado hasta un máximo de 24 mensualidades. No obstante, se debe tener en cuenta que si el trabajador fue contratado antes del 12 de febrero de 2012, hasta esa fecha, habrá que abonarle 45 días por año trabajado hasta un máximo de 42 mensualidades.
¿Cuánto cuesta despedir a un trabajador fijo?
El coste depende del tipo de despido y la antigüedad. Para un despido objetivo, son 20 días por año (máximo 12 mensualidades). El disciplinario no conlleva indemnización. En despidos finalmente improcedentes, se abonan 33 días por año (máximo 24 mensualidades), aunque los periodos anteriores a febrero de 2012 computan a 45 días.
El coste del despido de un trabajador indefinido varía según la causa del despido:
- En los despidos objetivos, la indemnización es de 20 días de salario por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades
- En caso de despido disciplinario, no se requiere indemnización, lo que reduce significativamente el coste para la empresa.
- Sin embargo, como ya hemos visto, si un despido es declarado improcedente -sea objetivo o disciplinario-, o la empresa lo emite así directamente, la indemnización puede aumentar a 33 días de salario por año trabajado, con un límite de 24 mensualidades. Y podría incluir periodos de tiempo que computasen a 45 días por año.
¿Hay que dar preaviso en un contrato indefinido?
En despidos objetivos es obligatorio un preaviso de 15 días, permitiéndose seis horas semanales retribuidas para buscar empleo. Su incumplimiento exige abonar los días omitidos. En despidos disciplinarios no hay preaviso, pero es indispensable una audiencia previa tras la cual el cese suele ser inmediato.
La respuesta a la pregunta "¿hay que dar preaviso en un contrato indefinido?" depende de la clase de despido:
- En los despidos objetivos sí se requiere un preaviso de 15 días. Durante este periodo, el trabajador tiene derecho a una licencia de trabajo retribuida de seis horas semanales para buscar un nuevo empleo. Si la empresa no respeta el preaviso, debe abonar al trabajador una cantidad equivalente al salario de los días de preaviso no respetados.
- Ejemplo de despido objetivo con contrato indefinido: Carlos trabaja como analista financiero en una empresa con dificultades económicas. La empresa decide reestructurar su departamento financiero y, como parte de este proceso, Carlos es despedido por causas objetivas (no disciplinarias). Recibe una notificación escrita que incluye una explicación detallada de las razones del despido, la indemnización correspondiente y se le informa que su último día de trabajo será dentro de 15 días, respetando el periodo de preaviso. Durante este tiempo, Carlos utiliza seis horas semanales para asistir a entrevistas de trabajo, facilitando su transición hacia un nuevo empleo.
- Ejemplo de despido objetivo con contrato indefinido: Carlos trabaja como analista financiero en una empresa con dificultades económicas. La empresa decide reestructurar su departamento financiero y, como parte de este proceso, Carlos es despedido por causas objetivas (no disciplinarias). Recibe una notificación escrita que incluye una explicación detallada de las razones del despido, la indemnización correspondiente y se le informa que su último día de trabajo será dentro de 15 días, respetando el periodo de preaviso. Durante este tiempo, Carlos utiliza seis horas semanales para asistir a entrevistas de trabajo, facilitando su transición hacia un nuevo empleo.
- En contrapartida, en los despidos disciplinarios no es necesario dar este tipo de preaviso, aunque sí una audiencia previa para que el trabajador pueda "hacerse oír". Así lo dispuso el Tribunal Supremo en noviembre de 2024, tal como también explica aquí el Poder Judicial. Se entiende que, tras dicha reunión, la relación laboral puede terminar de manera inmediata debido a la gravedad de la conducta del trabajador. Es importante recordar que el incumplimiento del requisito de audiencia previa puede hacer que el despido se considere improcedente.
- Ejemplo de despido disciplinario con contrato indefinido: un caso real de improcedencia por este motivo es el de la sentencia 866/2024 del TSJ de Aragón (fuente: CENDOJ). Un trabajador con contrato indefinido a tiempo completo fue despedido disciplinariamente debido a la retirada no autorizada de 500 euros de la caja y permitir el acceso a personas con acceso restringido, sin que se le concediera audiencia previa para defenderse. Pero se consideró improcedente el despido por incumplimiento de los requisitos formales de audiencia previa, confirmando la sentencia de instancia y estableciendo la obligación de la empresa de optar entre la readmisión o indemnización del trabajador.
Recomendaciones finales en un despido
Despedir a un trabajador con contrato indefinido en España requiere seguir un conjunto de procedimientos legales que buscan proteger tanto al empleado como al empleador.
Es crucial que las empresas se asesoren correctamente para garantizar que los despidos se realicen de acuerdo con la ley, minimizando el riesgo de litigios y sanciones, y un aumento innecesario de los costes en los despidos.
Para los trabajadores, es igualmente importante conocer sus derechos y las obligaciones de la empresa durante el proceso de despido.
Tanto empresas como empleados deben gestionar el proceso de despido con profesionalidad y respeto, lo que beneficia a ambas partes y contribuye a una transición laboral más armónica y productiva.


