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De Total a Absoluta por temblores en el brazo y la cabeza

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Poco antes de que comenzara el Estado de Alarma en nuestro país, el Juzgado de lo Social n° 14 de Barcelona emitía esta sentencia. En ella, ganábamos de nuevo la batalla al INSS consiguiendo una pensión de incapacidad en vía judicial. Los temblores intensos y persistentes de nuestra cliente fueron en esta ocasión el motivo de la victoria. Rosa, administrativa de profesión, nos había llamado cuando vio que con la invalidez total que había logrado por vía administrativa no era suficiente para ella. E hicimos realidad su objetivo.

El proceso administrativo

Rosa comenzó un periodo de Incapacidad Temporal en enero de 2017. Y en agosto del año siguiente fue declarada como tributaria de una Incapacidad Total. La trabajadora tramitó entonces una reclamación previa para poder alcanzar un grado superior de invalidez. Pero no lo logró: su petición fue desestimada en julio de 2019 sin que ni siquiera la evaluara el Tribunal Médico. No obstante, en septiembre de dicho año se le efectuó una revisión.

Las dolencias que en esta primera fase dieron lugar a la incapacidad permanente total fueron los temblores en su extremidad superior derecha, de origen psicógeno (producidos por factores psicológicos o emocionales). Una afección persistente y que resistía ante los tratamientos. Acompañada, además, de un trastorno ansioso depresivo por un “duelo no resuelto” y por inicio de fibromialgia

La hora del juicio

Desde Campmany Abogados, llevamos su caso ante los tribunales. Y allí presentamos diversos informes médicos mucho más específicos que fueron decisivos. Según estos, y tal como se lee en la propia sentencia, “la demandante tiene pauta farmacológica de larga duración de analgésicos, compuestos opiáceos y antidepresivos ansiolíticos”. El motivo: “temblor abigarrado en la extremidad superior derecha que aumenta en situaciones de estrés”. Así como en la cabeza.

A todo ello se suma un “dolor mal controlado en contexto de fibromialgia” que le provoca un estado depresivo, precisando de la ayuda de terceras personas para la realización de muchas actividades de la vida diaria.

Rechazo a la interpretación del INSS

La jueza advierte en la resolución judicial que el equipo de valoración se equivoca cuando limita la afectación funcional a las actividades que requieran bimanualidad, esencia de la declaración de la incapacidad total en 2018. Porque la documentación de la sanidad pública -aportada por nuestro equipo de letrados- indica claramente que existe “una grave afectación para tareas de la vida diaria”, siendo esta mucho más amplia que la reconocida en un primer momento por el INSS. Concluyendo que “un temblor tan intenso de la extremidad dominante hace difícil imaginar qué actividad, por liviana que sea, puede ser desarrollada en términos de rendimiento laboral”. 

El fallo de la jueza

Finalmente, la magistrada que juzgó el caso condenó a la Seguridad Social a que otorgara a Rosa una incapacidad permanente absoluta. Con efectos desde julio de 2018, de manera que esta administrativa cobrará un año y medio de atrasos. En otras palabras, no solo percibe ahora una mensualidad superior a 1.200 € (el 100% de su base reguladora), sino que el INSS le hará un ingreso conjunto de la diferencia entre los importes de total y absoluta que no recibió durante todos esos meses.

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