Factor de sostenibilidad ¡derogado! El nuevo mecanismo de equidad intergeneracional

Publicado por el 3/03/22 12:00 | Lectura de 5 minutos.

featured

El denominado factor de sostenibilidad iba a entrar en vigor antes del 1 de enero de 2023, aunque hace tiempo que el proyecto se suspendió. Y ahora esa suspensión ha pasado a ser una derogación definitiva.

Pero, ¿qué era el factor de sostenibilidad de las pensiones? Fue introducido por la Ley 23/2013, de 23 de diciembre, y se definía como una manera de ajustar las pensiones de jubilación según la esperanza de vida de cada beneficiario.

Pero el hueco que ha dejado el factor de sostenibilidad ha pasado a ocuparlo el nuevo mecanismo de equidad intergeneracional (MEI). En este texto exponemos qué es, qué objetivo persigue y cómo interviene aquí el concepto de cotización.

Índice de contenidos


¿Qué era el factor de sostenibilidad?

El factor de sostenibilidad de las pensiones estaba íntimamente relacionado con una realidad: que cada vez vivimos más. Este factor se aplicaría una sola vez, y de modo automático, a cada persona (cuando se realizara el cálculo de su pensión de jubilación). E iba a ser un aspecto clave para determinar el importe que se iba a cobrar en los años siguientes.

La clave era que, si la expectativa de vida de esa persona aumentaba, iba a ir disminuyendo la cuantía de su pensión fijada en el momento de jubilarse. Esto no iba a representar un cambio en el régimen jurídico de las pensiones de jubilación, sino que trataba de ser instrumento que rebajara la presión a las arcas del INSS a medio y largo plazo.

En definitiva, los pensionistas tendrían que someterse a una fórmula matemática que reduciría progresivamente el importe de su jubilación.

Derogación del factor de sostenibilidad

Como indicábamos al comienzo de este artículo, el factor de sostenibilidad ya ha sido derogado. La decisión está reflejada en el documento para la Reforma de las Pensiones en 2022. En 2023 no se pondrá en marcha.

Ahora muere igual que nació, momento en que se valoró que iba a ser necesario dado que se preveía que en 2052 el número de pensiones de jubilación que tendría que soportar la Seguridad Social sería de 15 millones.

El nuevo mecanismo de equidad intergeneracional

Esta novedosa normativa se enmarca también en la última reforma de las pensiones. La razón que se argumenta para darle luz verde es la siguiente:

“En materia de medidas para preservar el equilibrio y la equidad entre generaciones, dada la dimensión intergeneracional del sistema de pensiones (y la carga excepcional que para su equilibrio va a suponer la jubilación de la llamada generación del baby boom), se hace necesario incorporar indicadores que ofrezcan una imagen más fidedigna del desafío que para el sistema supone el envejecimiento de la población. Y que liberen a las generaciones más jóvenes de un ajuste provocado por la llegada a la jubilación de grupos de trabajadores más numerosos”.

Mediante este mecanismo (MEI) se intenta, por tanto, que los ahora jóvenes no sufran perjuicios cuando llegue su edad de jubilación, o en sus pensiones de incapacidad, por ejemplo. Pero no minorando las pensiones que se vayan concediendo, sino tomando una opción alternativa: “repartiendo de forma equilibrada el esfuerzo entre generaciones”.

¿Cómo funcionará el MEI?

Con esa finalidad -que se preserve el equilibrio entre generaciones, sin que ninguna afecte negativamente a la otra en lo que se refiere a pensiones- y, a su vez, para fortalecer la sostenibilidad del sistema de la Seguridad Social a largo plazo, se ha establecido este mecanismo de equidad intergeneracional.

Se caracteriza por ser temporal. Analicemos su funcionamiento.

Cotización adicional finalista: 2023-2032

A partir de 2023, y durante los diez años posteriores, entrará en juego la denominada “cotización adicional finalista”. Esta consiste, en otras palabras, en un aumento obligatorio de la cotización tanto de empresas como de trabajadores. Y dicha cotización extra es la que va a nutrir el Fondo de Reserva de la Seguridad Social.

La cotización adicional finalista será de un 0,6%, un plus que se repartirá entre empresa y trabajador tal como se hace ahora. Lo recaudado -y los rendimientos que se generen de ello- se acumulará en el Fondo de Reserva y se destinará exclusivamente a atender las posibles desviaciones en el “nivel de gasto” de cara a 2050, aspecto que te aclaramos a continuación.

Se calcula que ese 0,6% solo supondrá unos 12 € mensuales más para trabajadores con una base reguladora media (abonando 2 € el empleado y 10 el empresario), y de 6 € para salarios que ronden los 1.000 €.

Nivel de gasto: 2033

Cuando finalice 2032, se interrumpirá la cotización adicional finalista. Y a partir de 2033, cada tres años se verificará si la previsión del nivel de gasto en pensiones en el año 2050 supera lo inicialmente previsto o no. Descontando el impacto que habría tenido el suprimido factor de sostenibilidad.

Si no lo sobrepasa, no se impondrá medida alguna. Pero si se traspasa el límite, la manera de proceder será:

  • Utilizar el “colchón”, es decir, los activos que se han ido depositando en el Fondo de Reserva de la Seguridad Social para financiar las pensiones contributivas, con un límite de disposición anual del 0,2% del PIB. ¡Ojo! No se incluyen las no contributivas.
  • Si la necesidad es mayor, dado que la desviación detectada es superior a ese 0,2%, o si se agota el Fondo de Reserva, entrará en escena el Gobierno vigente. Porque se tendrá que crear una nueva propuesta que solucione la problemática. Las posibilidades, en esta línea, son:

    - Reducir el porcentaje de gasto en pensiones en términos de PIB.
    - Incrementar el tipo de cotización.
    - Una combinación de las dos anteriores.
    - Otras fórmulas alternativas para que los ingresos crezcan.

Mediante estas acciones de relativa urgencia, deberá compensarse la desviación no cubierta por el mencionado Fondo, aunque de nuevo hay un tope: el 0,8% del PIB. Y solo se podrá mantener esta medida hasta 2060 incluido.

Comparativa

Poniendo en una balanza el MEI y el factor de sostenibilidad, se ha llegado a la conclusión de que el derogado factor no era sostenible ni tenía una configuración adecuada. Sobre todo, y como ya hemos señalado, porque tenía un enorme impacto en las personas más jóvenes. Se les castigaba “desproporcionada e injustamente”.

En contrapartida se afirma que, con el nuevo mecanismo, se está actuando “de forma equilibrada sobre el conjunto de parámetros del sistema”. Además, el MEI se entiende como “válvula de seguridad, que se activará solo si el gasto en pensiones crece por encima de lo previsto”. Siendo, a la vez, un sistema sostenible.

Conclusión

Las autoridades calculan que el Fondo de Reserva podría alcanzar una cifra cercana a 50.000 millones de euros, tras las aportaciones realizadas entre 2023 y 2033. Pero, aunque es buena noticia que con esta idea se evite recortar las pensiones, sí puede acabar afectando a los costes laborales, ya que proviene de la cotización. Una cotización que, en realidad, aunque esté repartida entre empresa y trabajador, al final se ve reflejada en la nómina del empleado, quien cobrará menos al mes.

New call-to-action
Acerca de

¡Hola! Soy Jorge, abogado especialista en Derecho Laboral desde 2007 y socio director de Campmany Abogados, un proyecto que nació en 2009 fruto de mi interés en ayudar a enfermos o lesionados. Estoy licenciado en Derecho por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.

New call-to-action
New call-to-action

Comenta este artículo

Ver comentarios