Consigue la Incapacidad Absoluta tras tres juicios y el seguro le paga la hipoteca

featured

Han hecho falta nada menos que tres procesos judiciales para que Oriol consiguiera la pensión de incapacidad permanente que merecía. Tenía la total, pero en su caso necesitaba la absoluta. Y su lucha es un ejemplo de lo que puede valer la pena no rendirse. Además, el seguro de vida que contrató en su día ha resultado ser todo un acierto, como has podido leer en el titular. ¡Te lo contamos!

Primer asalto

Oriol era oficial siderometalúrgico pero padecía patologías graves: depresión, tendinopatía en ambos hombros, lumbalgia y paresia laberíntica derecha (problemas en el oído interno). Un cuadro clínico muy limitante. No solo para ejercer su profesión, sino prácticamente todas. ¡Pero el INSS le denegaba la incapacidad!

Finalmente, gracias a una sentencia que emitió el Juzgado de lo Social nº 20 de Barcelona, logró una incapacidad permanente total en 2013. Pero decidió pelear para obtener un grado superior de incapacidad (la absoluta).

Segundo tiempo

Llevó entonces a juicio a la Seguridad Social otra vez, en 2018. Y ganó, en el juzgado de lo Social nº 3 de Granollers. Porque a su diagnóstico se había añadido una personalidad de base tipo cluster B. Sin embargo, la alegría de ser pensionista por incapacidad permanente absoluta duró poco, porque el INSS recurrió ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya y los jueces dieron la razón a la entidad pública. Oriol, en aquel entonces, volvía a tener solo una incapacidad total.

La demanda definitiva

Tras los desafortunados acontecimientos, este trabajador reanudó su “guerra” contra la Seguridad Social. Porque, además, sus dolencias de oído se habían convertido ya en vértigos severos. Y a ello se había unido una migraña crónica. Empezó un nuevo proceso desde cero y demandó de nuevo al INSS, en esta ocasión con nosotros como sus abogados.

La vista oral se celebró en el Juzgado de lo Social nº 26 de Barcelona. Allí probamos que nuestro cliente estaba afectado de síndrome vertiginoso, y que además ahora este problema se había agravado con pérdida de audición y acúfenos intensos (percepción de molestos zumbidos en la cabeza). Por otra parte, su lumbalgia también había empeorado mucho, pasando a ser crónica.

Asimismo, demostramos que sufría insomnio y ansiedad, todo ello sumado a la migraña crónica antes mencionada -tratada con infiltraciones de botox sin éxito-.

Meta alcanzada e hipoteca pagada

El juez determinó que Oriol debía recuperar la incapacidad absoluta. Una noticia que nuestro defendido no podía creer. El magistrado aludió a lo que decidió en su día la sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, quien se inclinó por la tesis del INSS y argumentó “que las infiltraciones con botox parecían generar una remisión parcial de la sintomatología”. En contraposición, dejó claro que en la actualidad no hay “una remisión significativa de las molestias”. Y condenó al INSS a abonar al afectado una prestación mensual del 100% de la base reguladora de 1.261,17 €.

Esta resolución tuvo otro efecto, que hemos adelantado al principio de este artículo. Este ex oficial siderometalúrgico tenía contratado un seguro de vida con una condición muy especial: si a su titular le reconocían una incapacidad permanente absoluta, la aseguradora se encargaba de liquidar lo que le quedara de hipoteca. Y así fue, de manera que este demandante no solo ha logrado la absoluta sino que no tiene que hacerse cargo de más cuotas de su hipoteca.

Puedes leer esta interesante sentencia aquí:

Calculadora gratuita de Incapacidad Permanente

Calculadora y valoración gratuita de Incapacidad Permanente

Con nuestra calculadora gratuita podrás saber en 2 minutos si cumples los requisitos legales para solicitar una Incapacidad Permanente, así como una estimación de tu pensión.

Calcular ahora