Una carnicera pasa de incapacidad total a absoluta por graves problemas arteriales


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Paula, una autónoma afectada de isquemia arterial, recibió en marzo del año pasado una notificación del INSS según la cual se le concedía una incapacidad permanente total para su profesión habitual de carnicera. Sin embargo, ella no estuvo de acuerdo e interpuso una reclamación previa por vía administrativa. Pero su petición fue desestimada. Ahora ha conseguido aumentar su grado de incapacidad a total a absoluta gracias a haber reclamado ante los tribunales. Una sentencia del 15 de mayo del Juzgado de lo Social nº 3 de Barcelona lo confirma.

Un cuadro clínico que le hace imposible trabajar

Nuestra cliente padece lumbociatalgia e isquemia arterial crónica grave en sus extremidades inferiores, una patología de las arterias que requirió una intervención quirúrgica de revascularización en 2017. Estas dolencias le causan una claudicación -enfermedad que causa dolor- al caminar, incluso en marchas cortas. Su estado de salud le provoca, en definitiva, importantes limitaciones funcionales en las piernas. Y así quedó demostrado en el juicio por los letrados de nuestro bufete.

Según el magistrado que ha llevado el caso, “el cuadro clínico que presenta no solo para realizar funciones que impliquen la bipedestación (estar de pie) y deambulación (andar) [...] sino que además en un posible empleo sedentario está completamente anulada su capacidad laboral por la imposibilidad de desplazarse”. En este sentido, quedaría anulada su incapacidad permanente total, por la que Paula solo estaba protegida económicamente al no poder desarrollar su profesión de carnicera, y se sustituye por la absoluta, debido a no poder ejecutar ningún tipo de actividad laboral. 

La prestación conseguida

Paula ha pasado a cobrar el 75% de su base reguladora a percibir el 100% que tenía como profesional autónoma. Ahora cuenta por tanto con más protección de la Seguridad Social que antes de esta sentencia, gracias a ese cien por cien que le permite cobrar su incapacidad permanente absoluta

Además, el hecho de ganar este proceso le ha proporcionado un beneficio adicional que suele formar parte de este tipo de resoluciones favorables al demandante: cobrar los atrasos. El INSS ha quedado condenado a pagar a esta carnicera ese 25% mensual no cobrado desde diciembre de 2017 -fecha del dictamen del ICAM (Tribunal Médico)-, abonándose ahora en un solo pago. Un ingreso que ayudará a nuestra cliente, ya que supone un importe de 181 € multiplicado por 17 meses en los que solo le ingresaron el 75% de su base reguladora.

Seguidamente, puedes consultar la sentencia completa:

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