Consigue la absoluta por fibromialgia tras 10 años de incapacidad total


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Paquita llevaba años siendo beneficiaria de una pensión por incapacidad permanente total, concretamente desde 2009. Pero hace ahora dos años solicitó un aumento de grado, debido al empeoramiento de su estado de salud. Ella es cocinera y sufre actualmente fibromialgia en grado III, entre otras dolencias. Sin embargo, y a pesar de acudir a los tribunales, estos se pronunciaron a favor del INSS en su sentencia.

Fue entonces cuando Paquita contactó con nuestro despacho, y llevamos su caso ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC). Allí se le ha dado la razón, y se ha condenado a la Seguridad Social a concederle la absoluta. Conozcamos su historia paso a paso.

Una primera fase que acabó en fracaso

El ICAM (Tribunal Médico), en su informe de 2017, diagnosticó que Paquita tenía varias fracturas óseas en el hombro y el brazo -además de artrosis lumbar-. Ambas le producían una limitación funcional.  Y a estas lesiones se sumaban una cefalea crónica y fibromialgia. Pese a ello, el INSS no le concedió un grado mayor de incapacidad permanente. Y mantuvo su postura cuando esta ciudadana reclamó por vía administrativa.

Pero Paquita no se dio por vencida y recurrió a la ley. El Juzgado de lo Social nº 7 de Barcelona estudió su caso. Aunque la resolución fue la desestimación de su demanda. Esta era la tercera negativa que recibía durante este duro proceso para lograr la incapacidad absoluta.

La decisión final del Tribunal Superior 

Nuestros abogados presentaron ante los magistrados del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya informes médicos recientes. En ellos, se hacía constar que nuestra cliente padecía fibromialgia grave y migraña crónica. Dos patologías que, sin duda, eran pruebas irrefutables del empeoramiento de Paquita. Como hemos señalado antes, en su día el ICAM hizo referencia a la fibromialgia, pero matizando que la solicitante se encontraba “en tratamiento y pendiente de evolución”. Y que no había “impedimento para que pueda desarrollar tareas sedentarias que le supongan un esfuerzo físico leve”. Así se reproduce en a propia sentencia del TSJC. 

Los jueces del Tribunal Superior han dejando claro que nuestra defendida merece la “incapacidad permanente absoluta por la sola consideración de una fibromialgia en grado III”. Se revoca así la sentencia del Juzgado de lo Social nº 7 de Barcelona, ordenando que Paquita sea beneficiaria de una pensión del 100% de su base reguladora por incapacidad absoluta. Nuestra cliente percibirá, además, la diferencia no cobrada (entre total y absoluta) desde 2017 en un pago adicional a su mensualidad. 

Consulta el texto original de esta interesante sentencia aquí:

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