Tras dos juicios sin éxito, acude a nosotros y logra la incapacidad


featuredAurora vio como en febrero de 2018 la Seguridad Social le denegaba cualquier tipo de incapacidad permanente. Y esa respuesta se repitió dos veces más ante la ley. Pero hace cinco meses todo cambió, cuando desde nuestro despacho llevamos su caso al Juzgado de lo Social n° 19 de Barcelona. Allí conseguimos que los tribunales sí condenaran al INSS a conceder a nuestra cliente una incapacidad permanente total, y sin que esta estuviera de baja médica.

La historia de Aurora

Según certificó el propio SGAM en su examen, esta trabajadora se realizó una artrodesis, una cirugía que fusiona varios huesos de la columna vertebral. Y padece lumbalgia y trastorno depresivo-ansioso. Pero se consideró que estas dolencias no eran razón para que obtuviera una incapacidad, alegando que “no están agotadas las posibilidades terapéuticas y precisa continuar con asistencia sanitaria”. La solicitante cursó una reclamación por vía administrativa en mayo de 2018, pero de nuevo recibió un no por parte del INSS.

Antes de todo ello, Aurora había estado anteriormente de baja médica concretamente desde noviembre de 2015 hasta enero de 2017. Fue en noviembre de 2017 -tres meses antes de solicitar la primera vez una incapacidad- cuando empezó a trabajar como vendedora en un comercio de muebles. Ese trimestre de actividad laboral fue para ella demoledor debido a su lumbalgia y depresión.

Los dos primeros juicios

Tras el proceso administrativo, esta trabajadora decidió presentar su caso ante un tribunal con la ayuda de otro bufete de abogados, pero se desestimó su demanda. Sin embargo, no se rindió, y recurrió ante el Tribunal Superior de Justicia. Allí los magistrados (siendo junio de 2018) tampoco le dieron la razón, debido a la falta de informes médicos, pruebas y argumentos válidos. Esta conclusión se extrae del resumen de dicha sentencia no favorable:

“Se le ha recomendado nueva intervención. No aportan resultados de ninguna electromiografía, refiere que no se le ha practicado. Sin radiculopatía clínica a la exploración actual y sin limitación funcional. De acuerdo con la exploración actual su patología no comporta una incapacidad permanente”.

Hechos probados en el nuevo juicio

En junio de este año se emitió por fin una sentencia favorable a Aurora, en la que se refleja que tanto la Seguridad Social como los tribunales anteriores se equivocaron al denegarle la incapacidad. Esta nueva resolución judicial, que ha contado con la intervención de nuestros abogados, hace constar las patologías que en realidad sufre nuestra cliente. Pudimos demostrar que la demandante vive con “trastorno depresivo mayor grave, migrañas catameniales, insomnio severo, déficit de atención y cefalea permanente, concurrente con lumbalgia con dolor lumbar crónico derivado de artrodesis”. Un cuadro clínico que no coincidía con el del SGAM y que tampoco fue debidamente aclarado en los dos primeros juicios.

La jueza que ha llevado este caso, tras valorar las pruebas que le entregamos, resalta en la sentencia “la falta de respuesta a los tratamientos médico-quirúrgicos realizados, presentando un dolor lumbar crónico, por el que debe tomar grandes dosis de opiáceos y analgésicos, sin que la futura intervención quirúrgica de la que es tributaria pueda comportar una mejoría”.

Una afirmación muy diferente respecto a la que fue el eje de los dos procesos judiciales previos.

Una incapacidad muy esperada

“Valorando el conjunto de los informes aportados y la resolución judicial que resuelve anterior demanda con el mismo petitum, debe concluirse que las reducciones funcionales producidas a raíz de la artrodesis L4-L5-S1, por las que se ha valorado nueva intervención quirúrgica, condicionan las actividades de esfuerzo con sobrecarga de la columna”. Con esta constatación, nuestra cliente consiguió una incapacidad permanente total para su profesión de vendedora de muebles.

Y sin siquiera estar de baja médica cuando comenzó todo, algo que suele ser negativo a la hora de reclamar legalmente una incapacidad porque es un requisito que el INSS exige.

Aurora percibe desde hace unos meses una pensión del 55% de su base reguladora. Pero, además, la jueza le concedió efectos retroactivos desde febrero de 2018, gracias a lo cual también recibió un pago que reunía todas las mensualidades atrasadas.

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