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Diferencias entre incapacidad permanente total y absoluta

¿Se cobrá más con una total o con la absoluta? ¿Se cobrá más con una total o con la absoluta?

Las pensiones por incapacidad permanente se dividen en diferentes grados. Y te queremos explicar con minuciosidad la diferencia entre incapacidad permanente absoluta y total. 

Además, te informamos sobre los restantes grados, y sabrás quién concede -y paga- una incapacidad, que tiene como objetivo cubrir la pérdida de ingresos que sufre un trabajador.

Índice de contenidos

  1. Tipos de incapacidad permanente
  2. Incapacidad Permanente Total
  3. Incapacidad Permanente Absoluta
  4. Diferencias entre total y absoluta
  5. Quién reconoce una incapacidad
  6. Quién paga la incapacidad
  7. ¿Compensa pedir la diferencia?

¿Todas las incapacidades permanentes son iguales?

Rotundamente, no. La incapacidad permanente es una prestación que se reconoce a personas que están limitadas para seguir trabajando, pero no todas las situaciones invalidantes son iguales.

Por ese motivo, existen distintos grados de incapacidad. La ley establece unas reglas u otras dependiendo del grado de incapacidad:

  • En nuestro sistema de Seguridad Social, el grado más bajo de incapacidad permanente es la incapacidad parcial, que consiste en el cobro de una indemnización por tener dificultades para continuar ejerciendo la profesión habitual, aunque se puede seguir en el mismo puesto. Se trata, digamos, de una compensación por los obstáculos que genera una determinada enfermedad o lesión para desempeñar una actividad laboral.

  • En el otro extremo se encuentra la gran invalidez, que es el grado más elevado. En dicha situación de incapacidad permanente, el pensionista no solo se encuentra limitado para desarrollar un trabajo, sino todos. Y, además, también necesita ayuda de terceras personas para las actividades cotidianas del día a día (vestirse, asearse, comer...)

  • Pero en un punto intermedio entre la incapacidad parcial y la gran invalidez están la incapacidad permanente total y la incapacidad permanente absoluta, que analizamos a continuación.

¿Qué es una incapacidad permanente total?

La incapacidad permanente total es una pensión que se puede obtener cuando, debido a los síntomas y/o secuelas de una patología o lesión, un trabajador no puede seguir realizando su trabajo habitual. Y cuando el INSS, o un juez, aprueba una incapacidad total se tiene derecho a percibir una prestación del 55% de la base reguladora.

Respecto a la compatibilidad con el trabajo, la incapacidad total se puede cobrar a la vez que se ejerce una profesión donde las tareas a llevar a cabo sean esencialmente distintas respecto a las que son propias del "trabajo habitual" de esa persona.

¿Qué es una incapacidad permanente absoluta?

Por su parte, la incapacidad permanente absoluta es una prestación de nuestro sistema de Seguridad Social que está dirigida aquellos trabajadores que no pueden continuar activos laboralmente hablando, en ninguna ocupación u oficio. Y con ella se cobra el 100% de la base reguladora.

→ No obstante, esto no significa que con la incapacidad absoluta no se pueda trabajar en nada. Sí es posible hacerlo, pero en actividades muy adaptadas, y que no coticen a la Seguridad Social.

En este otro artículo  sobre la normativa de compatibilidad laboal tienes información detallada sobre qué se permite, y qué no, en estos casos.

Pasar de total a absoluta: caso real por vía judicial

Uno de los muchos casos que hemos llevado de incapacidad absoluta proveniente de incapacidad total es el que puedes consultar en este link, de un conductor profesional con apnea del sueño y EPOC que solo tenía reconocida una incapacidad para su profesión habitual.

El trabajador presentó nada menos que tres solicitudes de revisión de grado -y, finalmente, una reclamación previa-, para que el INSS le otorgara la incapacidad permanente absoluta, pero una y otra vez desestimaron su petición.

Tras llamarnos, sin embargo, preparamos su caso para reclamar ante los tribunales y obtuvimos para él una pensión en grado absoluto de casi 1.500 € al mes.

¿Cuáles son las diferencias entre incapacidad permanente total y absoluta?

1. Respecto al importe a cobrar

Si hacemos una comparativa entre la incapacidad total y absoluta, está claro que con la incapacidad absoluta se puede cobrar casi el doble que con la total. Pero, ¡atención!, esta afirmación solo es válida si tenemos en cuenta la misma base reguladora. Por ejemplo, si la base reguladora es de 1.500 €, con la incapacidad total se percibiría una pensión de 825 € (el 55%), mientras que con la absoluta el importe sería de 1.500 €.

Esto no quiere decir que un beneficiario A va a percibir una pensión dos veces mayor que la de B si el primero tiene la incapacidad absoluta y el segundo la incapacidad total, ya que sus bases reguladoras son distintas. Dependen de la cotización de cada uno, sobre todo.

Veámoslo de forma más concreta.

Imaginemos que A tiene una base de 700 €, y B una de 1.500 €. La pensión de incapacidad absoluta de A será de 700 € (el 100%). Sin embargo, la incapacidad absoluta de B ascenderá a 825 € -el 55% de 1.500-. Y será mayor que la absoluta de A, pese a tratarse de un grado inferior: la incapacidad total. Esto es una muestra de que la cuantía de las pensiones por incapacidad permanente no solo varían dependiendo del grado de incapacidad, sino de la base reguladora de cada ciudadano.

2. Trabajar: solo con incapacidad total

Prosiguiendo con las diferencia entre incapacidad permanente absoluta y total, como señalábamos antes, la total solo protege económicamente por estar incapacitado para desarrollar las tareas características de un tipo de profesión. Por el contrario, la pensión de incapacidad permanente absoluta es de un porcentaje más elevado porque pretende cubrir la pérdida de ingresos que sufre un trabajador cuando ya no puede ejercer ninguna clase de empleo.

En consonancia con lo anterior, un trabajo que cotice a la Seguridad Social solo es compatible con la incapacidad total. Además. hay que respetar unas reglas porque, de lo contrario, ¡el INSS puede retirar la prestación!

Norma para trabajar con incapacidad total: ejemplo

Por ejemplo, si a un conductor de ambulancias le otorgan una incapacidad permanente total por una patología de manos y muñecas, perdería su pensión si comienza a trabajar como taxista -ya que las funciones son muy similares-. Este conductor podría trabajar de otras muchas cosas, sin que su pensión corra peligro, pero no precisamente al volante.

→ De cualquier modo, siempre hay que valorar cada caso en particular. Si estás leyendo esto y tienes dudas, quizá te convenga conocer nuestro servicio de estudio de compatibilidad Incapacidad-Trabajo.

3. Ventaja extra de la incapacidad absoluta

Con una pensión de incapacidad absoluta no te restarán la retención de IRPF, que sí se descuenta si eres pensionista de incapacidad total.

¿Quién reconoce una incapacidad permanente?

Las bajas médicas (o incapacidades temporales) pasan a denominarse pensiones cuando se convierten en incapacidades permanentes, en grado de parcial, total, absoluta o gran invalidez.

Esto lo decide el INSS, el Instituto Nacional de la Seguridad Social, que es la única entidad que puede reconocer una incapacidad permanente. Las mutuas no pueden hacerlo, aunque sí proponerlo administrativamente.

Cuantías mínimas mensuales

Para cada tipo de pensión, además, nuestro sistema de Seguridad Social ha de ajustar sus pagos a las cuantías mínimas mensuales que cada año se especifican en los Presupuestos Generales del Estado.

No obstante, dichos importes son referencias para el cálculo de la pensión mínima de cada afectado, no cifras generales a cobrar por todos. Tienes una explicación más amplia de este concepto, y las tablas correspondientes, en este enlace sobre las pensiones mínimas actuales.

¿Quién paga la incapacidad permanente?

Las pensiones por incapacidad permanente pueden ser abonadas por el sistema de Seguridad Social o por la mutua. Esta última será la encargada del pago si se trata de un accidente laboral o una enfermedad profesional, mientras que el dinero provendrá de las arcas del INSS si la contingencia es enfermedad común o accidente no laboral.

Lo mismo sucede con las incapacidades temporales, que pueden pasar a denominarse pensiones si una resolución las hace permanentes. Pese a ello, durante los primeros 12 meses la empresa suele ser intermediaria en el desembolso de una baja médica. Es lo que se conoce como pago delegado.

¿Me compensa pedir la diferencia entre incapacidad total y absoluta?

Conclusión

Muchos beneficiarios de incapacidad total luchan por obtener la absoluta, ya que en realidad se encuentran limitados para cualquier clase de profesión, pero el INSS no lo ha reconocido así inicialmente. En dichos supuestos, si los procedimientos administrativos no da frutos, como suele ocurrir, se puede presentar una demanda judicial.

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Acerca de
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¡Hola! Soy Jorge, abogado especialista en Derecho Laboral desde 2007 y socio director de Campmany Abogados, un proyecto que nació en 2009 fruto de mi interés en ayudar a enfermos o lesionados. Estoy licenciado en Derecho por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.

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