¿Cuánto se cobra con una pensión de incapacidad permanente? Ejemplos

Publicado por el 12/05/22 12:00 | Lectura de 7 minutos.

featured

Muchas personas nos preguntan cuánto se cobra por una incapacidad permanente, y la respuesta es que no es posible dar una cifra en general. El motivo de ello es que hay diversos factores de los que depende el importe final. Incluso se podría afirmar que cada caso es único.

Pese a ello, en este artículo vamos a exponer ejemplos de cuánto se puede cobrar en algunas situaciones que podemos considerar como comunes. Y te lo especificamos por grados (los principales). Pero antes te explicaremos cuáles son todos esos aspectos de los que depende la cuantía de la pensión.

Asimismo, sabrás también qué ocurre si tu empresa tiene “culpa” de tu lesión o enfermedad incapacitante. Y cómo afecta ese hecho en la cantidad a percibir.

¿De qué depende la cuantía de mi pensión?

Comenzamos con los elementos que influyen directamente en el importe de una prestación de incapacidad permanente. Veámoslos uno a uno.

Tu cotización

El pilar del cual se parte para calcular una incapacidad es la llamada base reguladora. Pero dicha base está íntimamente unida a lo que has cotizado, y que se refleja en las bases de cotización. Puedes ver las tuyas en este otro post.

Dicho de otro modo, lo que has trabajado es esencial a la hora de hacer este cálculo. Si has ganado más o menos dinero, tus bases de cotización serán más o menos elevadas. Y, según ello, la base reguladora que dará pie a tu pensión.

La contingencia

La base reguladora de la que acabamos de hablar, tiene una fórmula de cálculo que cambia según diferentes condicionantes. Uno de ellos es la contingencia de la incapacidad, es decir, si esta ha derivado de accidente de trabajo, de accidente no laboral, de enfermedad profesional o de enfermedad común.

La base reguladora no se halla igual si la contingencia es un accidente no laboral o si es uno de trabajo, por ejemplo. E insistimos que la base es muy importante si queremos saber lo que nos van a abonar por nuestra situación de pensionistas.

Por otra parte, si la contingencia es profesional se cobra el importe anual que corresponda dividido en 12 pagas. Pero si es común, el número de pagas mensuales será de 14 al año, otro “formato” de cobro.

Años cumplidos (y cotizados)

La edad es también un componente que puede variar la base reguladora de la prestación, sobre todo si estamos ante una incapacidad permanente por enfermedad común. A los trabajadores que tengan entre 52 y 65 años en la fecha del hecho causante les corresponde una forma de cálculo que difiere de la que se aplica a los menores de 52.

Por otro lado, y siguiendo con la contingencia de enfermedad común, nuestra carrera de cotización es muy relevante. Porque a la base reguladora se ha de aplicar el porcentaje correspondiente en función de los años cotizados, utilizando la norma de la jubilación. Y si no se alcanzan los 15 años cotizados, la base se reducirá un 50%.

Grado de incapacidad

Una vez hallada la cifra de la base reguladora, teniendo en cuenta todo lo que hemos enumerado hasta ahora, toca atender al grado de incapacidad concedido: parcial, total, total cualificada, absoluta o gran invalidez. Porque a la mencionada base hay que aplicarle un determinado tanto por ciento, que es distinto conforme al grado reconocido.

Los porcentajes son los siguientes:

  • Si te dan una incapacidad total, tu pensión será solamente un 55% de la base reguladora calculada previamente en tu caso.
  • Pero ascenderá a un 75% si, teniendo esa incapacidad total, ya has cumplido los 55 años y no estás trabajando en un empleo compatible.
  • Y será de un 100% si te otorgan una incapacidad en grado de absoluta.
  • Por último, cobrarás ese 100% más un complemento si te declaran afecto de una gran invalidez. Infórmate de dicho complemento aquí.

Sobre la incapacidad parcial

Este tipo de incapacidad, la parcial, es bastante especial. Es el grado más bajo de todos los que existen, y por ello no implica una pensión mensual -que puede llegar a ser vitalicia- sino una indemnización.

Particularmente, aquí no se utiliza ningún porcentaje. Por el contrario, la indemnización es el resultado de multiplicar por 24 la base reguladora.

Ejemplos prácticos

Cuánto se cobra por incapacidad permanente total

Imaginemos a Sergio, un trabajador con unas bases de cotización medias, alrededor de los 1.200 € al mes de media. Le reconocen una incapacidad total. Tras calcular la base reguladora, teniendo en cuenta su cotización y el resto de elementos que hemos señalado antes, le sale un resultado de 1.400 €. Pero eso no es lo que percibirá, porque recordemos que si la incapacidad permanente es total solo tendrá derecho al 55% de esa cantidad, esto es, a 770 € al mes.

Cuánto se cobra por incapacidad permanente absoluta

Ahora supongamos que Sergio no tiene una base reguladora de 1.400 sino de 2.000 €. Y que, además, ha sido declarado tributario de una incapacidad absoluta. En ese supuesto, a Sergio le ingresarán cada mes el 100% de esos 2.000 €.

Pero no siempre una absoluta tiene un importe mayor que una incapacidad total. Porque no olvidemos que la base reguladora de cada uno es lo que, de entrada, condiciona lo que después será la cifra final.

La clave final: enfermedad común

En el cálculo de una pensión de incapacidad permanente, si la contingencia es enfermedad común, el importe final puede variar. ¿Y de qué depende esto? De la edad que tengas. Te lo explicamos.

Partimos de que, según la normativa general, si tienes entre 31 y 40 años cumplidos, necesitas un mínimo de cinco años cotizados para acceder al cobro de una incapacidad. Pero esa cifra -cinco años- no es fija, sino que va aumentando proporcionalmente conforme a la edad. Por ejemplo, a una persona con 52 años le van a pedir, al menos, 8 años cotizados. Hasta aquí estamos hablando de los requisitos para poder cobrarla. Pero para hallar el importe, aparte de los elementos que hemos repasado en los párrafos anteriores, entraría en juego el concepto de jubilación ordinaria. Porque lo que no saben muchas personas es que, cuando te reconocen una la incapacidad permanente, si se trata de una enfermedad común, los años que te faltan para la jubilación te los dan como cotizados a efectos del cálculo de la pensión. Veamos una muestra.

Si te conceden la incapacidad con 40 años de edad y cinco cotizados, tu edad de jubilación ordinaria con esas cifras sería de 67 años (puedes ver la tabla de las edades de jubilación aquí). Por tanto, los 27 años que van de los 40 hasta los 67 se darían por cotizados. Después, a los 27 les sumaríamos los efectivamente cotizados, en este caso cinco. Por tanto, en este supuesto el resultado serían 32 años cotizados (27 + 5). Y como la regla general de la jubilación contributiva dice que es necesario acumular 36 años cotizados como mínimo para cobrar el 100% de la base reguladora, en este ejemplo faltarían cuatro años para llegar a 36, de modo que la base reguladora para la incapacidad ya no sería equivalente al 100% de la base reguladora. Pero sí sería lo correspondiente a haber cotizado 32 años: el 90,88%. En este otro enlace tienes los porcentajes según años cotizados: desde 15 (el mínimo) hasta 36.

Llegados a este punto, ese "nuevo" total es el que hay que tener en cuenta para aplicar el porcentaje según grado de incapacidad. Si el 90,88% de tu base reguladora son 950 €, a dicha cuantía se le aplicaría un 55% si es incapacidad total y el 100% si es absoluta, como hemos señalado anteriormente, en el apartado Grado de incapacidad. En otras palabras, este pensionista cobraría 950 € si le otorgan la absoluta, y 522 € si el grado es el de total. 

Concluyendo, cuanto mayor eres y menos has cotizado, menor va a ser tu pensión de incapacidad porque has contribuido menos al sistema. 

¡Pensión aumentada!

Sí, en ocasiones el importe definitivo vuelve a cambiar. Porque si la incapacidad ha derivado de accidente laboral o de enfermedad profesional y la empresa ha cometido una negligencia -o una falta de medidas de seguridad- que ha provocado la dolencia, la prestación se incrementa.

Esto es lo que se conoce como recargo de prestaciones. Si se impone, querrá decir que a la pensión previamente calculada se sumará un plus. Ese plus oscilará entre un 30 y un 50% más. Y el porcentaje que se fije se aplicará a la pensión “definitiva”, no a la base reguladora. Aunque lo más destacable de este complemento es que no lo paga el INSS ni la mutua, ¡sino que sale de las arcas del empresario!

Volvamos a ejemplificar. Sergio (el que consiguió una incapacidad absoluta) se fracturó la espalda por una merma en las medidas de seguridad necesarias. Y se ha decidido que tiene derecho a un recargo del 40%. En conclusión, ya no percibirá 2.000 € mensuales sino 2.800 -un 40% más de lo inicialmente previsto-. A cargo del empresario.

Conclusión

Estas muestras son solo eso, muestras, posibles escenarios. Cada persona puede tener una base reguladora muy diferente, como hemos reiterado en este artículo. Lo importante después es el grado de incapacidad que se ha logrado, ya que marcará el porcentaje que realmente se llegará a cobrar. En esta línea, cabe aclarar que la incapacidad total solo es un 55% de la base porque permite abiertamente ejercer un trabajo compatible con el que se puedan complementar los ingresos. Por esta razón, el “primer” Sergio de nuestro planteamiento práctico -el que va a ser beneficiario una prestación de 770 € al mes- si encuentra un empleo que no tenga exigencias físicas a nivel de espalda, sea a tiempo parcial o a jornada completa, podrá tener en su banco los 700 € más el sueldo por su nueva ocupación cada fin de mes, suma que muy probablemente superará los 1.000 o 1.200 €.

New call-to-action
Acerca de

¡Hola! Soy Jorge, abogado especialista en Derecho Laboral desde 2007 y socio director de Campmany Abogados, un proyecto que nació en 2009 fruto de mi interés en ayudar a enfermos o lesionados. Estoy licenciado en Derecho por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.

calculadora incapacidad permanente
New call-to-action

Comenta este artículo

Ver comentarios