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Patologías de columna e incapacidad permanente

Impacto de las enfermedades de la columna en la capacidad laboral

Una patología de columna -como la espondiloartrosis o la hernia discal, entre otras- podrá ser motivo de incapacidad permanente si limita físicamente al trabajador para desempeñar su profesión habitual. De hecho, es muy común que una solicitud de incapacidad para un empleo de esfuerzo se deba a una dolencia directamente relacionada con la espalda. 

Lo esencial a tener en cuenta aquí es que las patologías de espalda y columna pueden inhabilitar a un trabajador no solo por la presencia de dolor y la intolerancia a determinadas posturas, sino también por la perdida de fuerza, movilidad y capacidad funcional.

12 patologías de columna que pueden causar incapacidad permanente

  1. Aplastamiento vertebral - lesión
  2. Artrosis de columna: espondiloartrosis
  3. Artrosis cervical o cervicoartrosis
  4. Artrosis lumbar o lumboartrosis
  5. Artrodesis lumbar (tras intervención)
  6. Espondilitis anquilosante
  7. Estenosis foraminal, o del canal
  8. Hernia cervical
  9. Hernia discal
  10. Lumbalgia
  11. Radiculopatía lumbar
  12. Síndrome facetario lumbar

→ No obstante, una afección de columna que no esté en el listado anterior (como una discopatía, una fractura con secuelas graves o una lumbociática) también puede ser el origen de una pensión de incapacidad, si se acredita que ha provocado secuelas invalidantes para el trabajo.

En cualquier caso, es necesario demostrar que los tratamientos y la rehabilitación no pueden hacer más, al menos a largo plazo, y que las secuelas son previsiblemente permanentes. 

Incapacidad permanente por patologías de columna

Índice de contenidos

  1. Patologías de columna e incapacidad: impacto
  2. Grados de incapacidad por patologías de columna
  3. Informes de columna para el tribunal médico
  4. Empleos para incapacidad por patologías de columna
  5. 3 sentencias de incapacidad por patologías de columna
  6. Preguntas frecuentes

Patologías de columna e incapacidad permanente: definición e impacto

La columna vertebral está formada por 26 huesos (vértebras) que protegen la médula espinal, y que permiten que una persona se mantenga de pie y se incline.

Tal como indican fuentes del Hospital 12 de Octubre, la patología de la columna vertebral incluye un gran número de enfermedades, sin olvidar los cambios óseos y las afectaciones traumáticas, deformativas o tumorales. Y, en la mayoría de los casos, la primera manifestación de una patología de columna es el dolor en la zona de la columna.

Según la entidad hospitalaria, en la práctica con pacientes, la causa de ese dolor es muchas veces un proceso degenerativo, de desgaste de la columna.

Lo que lleva consigo el paso de los años (envejecimiento articular, pérdida de hidratación discal y sobrecarga mecánica) es lo que genera, por ejemplo, la aparición de la artrosis o del síndrome facetario lumbar. 

Cómo una patología vertebral puede impedir el desempeño del trabajo

Una patología vertebral puede hacer que un gesto cotidiano que un trabajador suele hacer en su puesto sea sinónimo de experimentar un dolor agudo. Pero el impacto laboral puede ser más amplio, ya que puede imposibilitar la manipulación de cargas, la adopción de posturas -sean forzadas o estáticas, como estar de pie- y/o la realización de movimientos repetitivos de flexión.

Además, en una patología de columna se pueden sumar déficits de fuerza e inestabilidad en la marcha.

Todas estas razones son las que hacen que una patología pueda desembocar en una prestación de incapacidad, si no es viable que las tareas profesionales se desarrollen con continuidad y eficacia.

Grados de incapacidad permanente por patologías de columna

Respecto a los grados de incapacidad permanente que se reconocen por una dolencia de la columna, hay que tener presente que la incapacidad total se concede mucho más frecuentemente que la absoluta, la cual es muy compleja de obtener con una afección de columna vertebral.

Independientemente del grado, además, el factor definitivo para que se apruebe una pensión es doble:

  • que se hayan probado todos los tratamientos y terapias rehabilitadoras indicados en cada caso,
  • y que, tras ese proceso, queden secuelas que realmente limiten el ejercicio del trabajo.

Otro punto "a favor" puede ser que se hayan manifestado otras lesiones en la columna vertebral, y que hacen más invalidante el estado del posible pensionista.

Incapacidad permanente total por enfermedades de la columna vertebral

La incapacidad permanente total por una o varias patologías de columna se puede conseguir si existe dolor y limitación funcional persistente (movilidad, resistencia, fuerza...) y ello es incompatible con la actividad laboral que día a día se desarrolla.

Ante todo, la incapacidad total en estos supuestos se logrará si la ocupación exige sobrecargas, posturas forzadas, flexoextensión o movilidad mantenida, entre otros aspectos que pueden ser un grave obstáculo teniendo una enfermedad o dolencia de columna.

Lo decisivo, por tanto, no es la etiqueta diagnóstica sino la imposibilidad de ejecutar las labores más necesarias de un tipo empleo en concreto con normalidad, seguridad y rendimiento mínimo, manteniéndose capacidad para otras actividades profesionales -por ejemplo, que no requieran fuerza o posturas fijas que causen dolor de espalda-.

→ Tampoco el hecho de haberse operado garantiza una incapacidad permanente total. Siempre que la movilidad, la fuerza y la capacidad funcional conservadas tras la cirugía permitan las tareas fundamentales del oficio, la incapacidad puede ser denegada.

Incapacidad permanente absoluta por enfermedades de la columna vertebral

Una incapacidad permanente absoluta por una patología de columna es algo inusual, ya que el grado de total es el que suele asignarse. 

Ahora bien, la absoluta se puede llegar a alcanzar si, entre otros factores como déficits neurológicos, el dolor crónico intenso -con necesidad de tratamiento continuado aunque no lo alivie- provoca un impacto funcional tan severo que están contraindicados los trabajos livianos o sedentarios (por imposibilidad de sostener posturas, moverse con normalidad o realizar tareas con eficacia continuada).

La necesidad de caminador ortopédico podría ser muy relevante en esta materia, o, en general, la falta de movilidad con claudicación a cortas distancias.

Diversas patologías

Si bien no es imprescindible que las enfermedades de columna sean más de una, o que la que se sufre se combine con diagnósticos limitantes de mala evolución en otras áreas del cuerpo, sí se tiene en cuenta cuando -por esa razón- se da una intolerancia postural que obstaculiza el desempeño de un empleo sedentario, como el de oficina.

En este sentido, también puede haber patologías psiquiátricas que ayuden a la pretensión de incapacidad en mayor o menor medida, como la depresión.

Informes de columna para el tribunal médico de cara a una incapacidad: tabla

El tribunal médico no valora únicamente el dolor, sino la funcionalidad (lo que se puede o no se puede hacer conforme a las exigencias del tipo de empleo). Para ello, lo idóneo es aportar:

Documento Contenido 
Informes principales Servicio de traumatología, reumatología y/o cirugía ortopédica. Y de neurología si la patología afecta directamente al sistema nervioso central o periférico.
Rehabilitación/Unidad del Dolor El especialista en rehabilitación mide de forma objetiva la pérdida de funcionalidad y el rango de movilidad, lo que es prioritario. Asimismo, un informe de la Unidad del Dolor también puede ser una prueba de peso si refleja terapias invasivas realizadas y la necesidad de fármacos potentes, lo cual contribuiría a corroborar que el dolor es incapacitante para mantener el ritmo en el ámbito laboral.
Pruebas de imagen u otras Resonancias magnéticas, TACs, electromiografías...

Empleos que pueden justificar una incapacidad por patologías de columna

Estas ocupaciones pueden, con el paso del tiempo, ser irrealizables con una patología invalidante de columna:

  • Construcción y albañilería: implica carga continuada de pesos elevados, flexoextensiones constantes de tronco y posturas forzadas en obra.

  • Mozo de almacén y reponedor: requiere manipulación manual de mercancías, agacharse repetidamente y mover bultos pesados a ritmo constante.

  • Mudanzas y transporte de mercancías: exige el levantamiento, carga y descarga de mobiliario u objetos pesados.

  • Mantenimiento industrial y mecánica: supone adoptar posturas forzadas prolongadas, agacharse bajo vehículos o maquinaria y aplicar fuerza física en posiciones incómodas.

  • Personal de limpieza pesada o industrial: conlleva movimientos repetitivos de columna, fregado y barrido con esfuerzo físico, posturas inclinadas y manejo de maquinaria pesada o carga de cubos.

  • Agricultura, jardinería y trabajos forestales: debido a la necesidad de agacharse continuamente, cavar, manejar herramientas vibratorias y realizar un gran esfuerzo físico.

  • Conducción profesional de larga distancia (camioneros, maquinistas, choferes de autobús): aquí se somete a la columna a la vibración continuada del vehículo y a una sedestación prolongada con escasos cambios posturales.

  • Auxiliares de enfermería o gerocultores en atención a dependientes: por la movilización manual, levantamiento y sujeción de pacientes o personas con movilidad reducida.

  • Reparto de paquetería y mensajería rápida: a causa de tener que subir y bajar continuamente de vehículos, caminar y subir escaleras con paquetes, y ritmos de trabajo intensos en movimiento.

  • Hostelería en sala y cocina (camareros y cocineros): estas profesiones exigen permanecer de pie (bipedestación) durante jornadas completas, cargar bandejas o recipientes pesados y realizar giros de tronco.

  • Seguridad privada con rondas a pie: con motivo de la bipedestación prolongada, marchas continuas y capacidad de respuesta física ante situaciones de intervención o fuerza.

  • Atención al cliente o administración en puesto fijo sin alternancia: dificulta el desempeño cuando la patología impide la sedestación prolongada frente a una pantalla de ordenador. 

3 sentencias de incapacidad por patologías de columna: recursos ante el TSJ

  1. Incapacidad total a un albañil con un cuadro clínico consistente en poliartralgias, cervicodorsalgias, lumbalgias, espondiloartrosis cervical y lumbar, escoliosis y cefalea crónica, con limitaciones para realizar esfuerzos físicos intensos que sobrecargaran la columna lumbar y cervical. Así lo dictó el TSJ de Madrid en su sentencia 881/2018 (fuente: CENDOJ).

  2. En segundo lugar, se puede observar, por ejemplo, una sentencia de incapacidad total a una auxiliar de geriatría, a causa de padecer hernia discal y estenosis de canal, con cirugía de artrodesis lumbar. La trabajadora presentaba lumbalgia intensa refractaria al tratamiento. Se trata de la resolución 468/2023 del TSJ de Aragón (fuente: CENDOJ). 

  3. Por último, entre otras resoluciones, cabe resaltar la que otorga una incapacidad absoluta a un técnico de semillas, con trastorno depresivo mayor, espondiloartrosis lumbar con radiculopatía crónica moderada y mielopatía cervicoartrósica. Le aumentaron el grado de total a absoluta porque empeoró notablemente, y además a su cuadro clínico se añadió una estenosis focal en el segmento dorsal de la columna vertebral. El TSJ de Cantabria llevó este caso, siendo la sentencia la número 68/2023 (fuente: CENDOJ).
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Preguntas frecuentes sobre la incapacidad permanente por patologías de columna

¿Cuáles son las enfermedades de la columna vertebral que pueden causar incapacidad?

Entre las patologías de la columna que con mayor frecuencia pueden dar lugar a una incapacidad se encuentran el aplastamiento vertebral con secuelas, la artrosis de columna (tanto cervical como lumbar), la artrodesis lumbar -si la cirugía también deja secuelas-, la espondilitis anquilosante, la estenosis foraminal, la discopatía degenerativa, las hernias cervicales y lumbares, la lumbalgia y lumbociática crónicas, la radiculopatía lumbar, el síndrome facetario lumbar, las fracturas y las discopatías. Estas son las más habituales, aunque el listado de dolencias espinales susceptibles de valoración es aún más amplio.

¿La discopatía degenerativa L5-S1 puede causar una incapacidad permanente?

Sí, puede causarla siempre que se hayan agotado todas las opciones de tratamiento médico (o quirúrgico, según casos) y, tras transcurrir un determinado periodo persistan secuelas de carácter invalidante. 

¿Puedo solicitar una paga si tengo protrusiones discales en L4-L5 y L5-S1?

Sí, es posible solicitarla y obtenerla si dichas protrusiones no mejoran con los tratamientos ni con la rehabilitación, y además las exigencias físicas de tu puesto de trabajo habitual resultan incompatibles con tu dolencia.

¿Cuál es el baremo de discapacidad de la columna vertebral?

Conviene distinguir la discapacidad de la incapacidad permanente. El certificado de discapacidad es un reconocimiento que otorga fundamentalmente beneficios de carácter social y fiscal. Por su parte, la incapacidad permanente es la vía que da derecho a percibir una pensión económica por la imposibilidad de trabajar, siendo el grado de incapacidad total el más habitual en las patologías de columna.

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